2018

En 2018 salí a la calle a hacer fotografía.

Con un andar vertiginoso, sin detenerme, tomé fotografías recorriendo la ciudad. Combiné los elementos más tradicionales de la fotografía del siglo XX, una cámara analógica, película blanco y negro, un flash y la calle como territorio, en un intento por revisitar un género clave en la historia del medio.

La aleatoriedad propia de lo urbano, el ritmo veloz y un descuido me llevaron a cometer un descuido y el flash quedó fuera del tiempo de sincronización de la cámara. El destello sólo ilumina una porción de la toma, del resto a veces se cuela algo de información. Ahí encontré un lazo con aquella historia y en la falla el sentido de las calles de la ciudad que habito.